
Cuando yo era pequeña les dejábamos turrón y licor a los Magos y agua y pan duro a los camellos... ¡andarían cansados de tanto trotar por todo el mundo! Qué menos que agradecer... A mí siempre me pareció un trabajo muy duro eso de repartir sólo en una noche tanto juguete... y ¿como subian a los balcones?. Mi padre me contaba que eran camellos mágicos y les salían alas, así iban muy deprisa y llegaban a todas partes... Y yo, maravillada, me moría de impaciencia por irme a la cama, que pasara pronto esa noche y poder despertame a la mañana siguiente y ver los juguetes... que dicho sea de paso, siempre eran los mismos: una muñeca, lápices de colores, algún cuento y golosinas. ¡Qué fijación la de los Magos! Y que poco se fijaban en mi carta, que era muchííííísimo más larga... Pero qué mañanas tan hermosas... y, para colmo de maravillas, aquel día desayunábamos CHOCOLATE. ¡Qué cierto es que la felicidad la llevamos dentro!
Hola Marisol: ¿que te han traído los REYES magos?????
ResponderEliminarSeguro que muchas cositas, porque te portas bien... ¿o no?????
Contestando a tu pregunta de como colaboro en ASION yo tenia un enlace en mi blog, pero ya no está... una clikada a destiempo, cosa muy normal en mi... si entras en FACILISIMO, MANUALIDADES, busca el post de Alysa (asion...(animaos a ayudar)y verás todo el proceso.
Ya te he dado trabajo ¿ves???
petunets
Por cierto ya he visto tu despachito con el cuadro... ¿cuantas horas te pasas escribiendo????
ResponderEliminarHola Marisol,
ResponderEliminarVengo del blog de Merana.
Cuanto pensamiento profundo tienes por aca.
Me encanta! Felicidades por tu blog.
Buen fin de semana!
Abrazos!!!!!